El lugar por donde sale el sol, es sin duda la zona más inestable del planeta tierra, no es de ahora, sino el lugar geoestratégico que ocupa, ha sido codiciado por innumerables personajes y naciones, y es que entre otras cosas durante siglos  ocupó el papel de bisagra imprescindible para el comercio entre Asía y Europa, esa fue la razón fundamental por la que Alejandro Magno la anheló hasta conquistarla, para después perderla a manos de los sasánidas quienes le arrebataron lo que en ese entonces era la joya de la corona del comercio, Siraf, ciudad la cual hasta antes de que la ruta de la seda pasara al Mar Rojo, fue el puerto principal de la región, desde donde se podía comerciar aún en dhows que costeaban todo el trayecto hasta La India.

NUBARRONES EN EL MÁSHREK

NUBARRONES EN EL MÁSHREK

Hoy en día la Máshreq, sigue siendo geopolíticamente fundamental para el mundo, no solo el Canal de Suez la hace fundamental para el comercio internacional, sino que los millones de barriles de petróleo que acumula la comarca la hacen seguir siendo codiciada por innumerables personajes y naciones, si nos situamos en la subregión más oriental, en el Golfo Pérsico, actualmente nos encontramos Arabia Saudita, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Iraq, Kuwait, Omán, y Qatar, enfrente de todos ellos Irán, tres de ellos entre los cinco, con las reservas probadas del oro negro más importantes del orbe.

En esta demarcación se combinan aristas comerciales, energéticas, nucleares y religiosas, por ello es que aun teniendo un Sheij en la diplomacia, es muy complicado mantener la calma y la tranquilidad en la zona, lo que se dificulta en demasía si eres rupestre; hace exactamente un año, a principios de mayo de 2018, Donald John Trump sacó a su país del Pacto Integral de Acción Conjunta que se había firmado entre la Ýomhuri Eslámi, y Alemania, China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia, la Unión Europea en calidad de garante, todo ello con el aval de la Organización de Naciones Unidas el 14 de julio de 2015, dicho instrumento buscaba reintegrar a la comunidad internacional a los persas, y le permitiría vender su petróleo en el mercado mundial, y no solo bajo el programa humanitario a cambio de alimentos y medicinas, además de tener acceso a cuentas internacionales embargadas hasta por 100,000 millones de dólares, en contraparte, desmantelaría su programa el cual se calculaba en ese entonces, llevaba un 95 por ciento de avance para construir armas nucleares.

Después del retiro norteamericano del convenio vinieron meses de negociaciones en donde especialmente los países de Europa intentaron que los iraníes no retomarán su programa, básicamente porque desde hace cuatro años las inversiones de empresas como Total, Peugeot, Siemens, y Airbus, han sido cuantiosas y también, el resurgimiento de los trabajos nucleares volverían a tensar las cosas, por ello es que el anuncio la semana pasada del Presidente Hasán Rouhaní, en donde no solo informaba el retorno de sus investigaciones, sino que daba seis meses de plazo a los europeos para que definieran su posición, vino a enturbiar el ambiente de manera sobresaliente, en respuesta Donald Trump escaló y anunció que sancionará a los países que les compren petróleo, lo que pega directamente a China, Corea del Sur, India, Japón, y Turquía, que se abastecen fundamentalmente de los pozos persas.

Estos días han sido intensos, nadie sabe cómo ni porque, esta semana que termina comenzó con el misterioso incendio de cuatro buques petroleros frente a las costas de los Emiratos Árabes Unidos, muchos creemos que fue obra de grupos instigados por Irán, lo mismo sucede con el incendio de instalaciones petroleras en Arabia Saudita, país que acusó directamente a los Hutíes (Ansar Alá), de Yemen, terroristas-religiosos financiados por Teherán, en un primer momento Washington volvió a subir la apuesta y envío una flota militar al Golfo, el portaaviones USS Abraham Lincoln, con una capacidad de transporte y maniobra de 90 aviones y helicópteros, además el buque de asalto anfibio USS Arlington y una batería antimisiles patriot y bombarderos, en donde habría que decir la fragata Méndez Núñez por instrucciones desde Madrid dio la media vuelta y se salió del embrollo, pusieron las cosas en su máxima tensión como hace muchos años no se veía.

En el ala oeste de la Casa Blanca existe un espacio ultra reservado denominado la Situation Room, en ella tres personajes han mantenido prácticamente secuestrado durante estos días, a Donald Trump, el Secretario de Estado, Michael Richard Pompeo, el Consejero de Seguridad Nacional, John Robert Bolton, y Patrick Michael Shanahan quien despacha como Secretario de Defensa, para solucionar la crisis, en la que solos se metieron, ahora resulta que el más moderado es el presidente, quien ha dicho que no quiere una guerra con los persas, hace algunos meses aquí mismo decíamos que, a Irán con tiento.

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