Categoría: José Manuel da Rocha
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Partiendo por partir, peregrinando por el discreto Camino de Santiago Portugués
La aurora. Recorrido Pontevedra-Calda de Reis 21,90Km. Al amanecer, desfrutando de una agradable salida de la ciudad de Pontevedra, estando junto a las marismas de Alba, por fin llegaba él cerca del crucero de Hio, (siglo XIX) asentado al sur de O Grove, en la península…
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Partiendo por partir, peregrinando por el discreto Camino de Santiago Portugués
Iba llegando [paulatinamente], la diáfana aurora, tras el dilacerante reinado de tan negruzcas tinieblas, bajo una cerrada y oscurecida noche, húmedamente, arropada, por un impenetrable y hermético silencio. Ya bullía, poquito a poco, el luminoso fragor de tan flamante y estival amanecer, con las matutinas…
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Partiendo por partir, peregrinando por el discreto Camino de Santiago Portugués
Iba llegando [paulatinamente], la diáfana aurora, tras el dilacerante reinado de tan negruzcas tinieblas, bajo una cerrada y oscurecida noche, húmedamente, arropada, por un impenetrable y hermético silencio. Ya bullía, poquito a poco, el luminoso fragor de tan flamante y estival amanecer…
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La apacible Isla de Terceira-Parte III Islas Azores
Y nuestro observador se encontraba sensorialmente atrapado por la hechizante quietud-silencio, teniendo su espíritu en volutas de un goce demasiado relajante, observando minuciosamente las hermosas ventanas, en alguna vivienda enaltecida de suntuosos balcones, justo en el momento en que inquiría como observador.
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Angra del Heroísmo – Parte II Islas Azores
Aunque esta ave se encontrara emparentada con el gavilán y el águila ratonera, sus características cinegéticas le dieron un inestimable valor en la antigüedad, como ave predilecta para la práctica de la cetrería, cazando de forma tan formidable.
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Las islas Azores, entre el sueño y el misterio – Parte 1
En aquella deliciosa mañana, de una primavera renacida, había, enigmáticamente, un gallo que cantaba de forma absurda, en pleno centro de Lisboa.
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Edénico paseo por la isla de Formentera
Y muy pronto llegó el alba. Ya empezaba a agitarse un cálido y largo día del mes de agosto. Y bullía, poquito a poco, el fragor de una bulliciosa jornada, mientras los matutinos rayos del sol, iban con luminiscente fogonazo de luz-color-silencio, transcurriéndose por el suntuoso marco orográfico, que conformaba la luminosa isla de Formentera.