“Los principios siempre son duros, pero si eres perseverante, consigues tus objetivos”. Luis Bassat.

 

  • Comparte los riesgos: Existe un dicho que aprendí en mi primera sociedad “los riesgos son equitativos para todos y cuando se trata de adquirir nuevos negocios lo ideal es no ir solo.
  • La responsabilidad de las decisiones que conlleva el adquirir un negocio nuevo, cuando se comparte no es igual. Procura asociarte con gente que domine el negocio y aprende de él. El compartir una responsabilidad es trabajar en equipo.
  • El capital a invertir se divide equitativamente entre el número de socios. Por lo tanto no absorbes toda la responsabilidad financiera y no pones en riesgo todo el capital. Es preferible el 50 % de algo al 100% de nada.
  • Haz que tu dinero trabaje en armonía contigo: Hacer que el dinero trabaje para ti y no viceversa lleva tiempo y práctica, no se aprende en cinco minutos. Conocí ese significado desde hace tiempo, cuando una parte de mi ahorro lo invertí en un restaurante. Mi dinero estaba trabajando y generando, sin estar yo detrás de él. Debo decir que gracias a la oportunidad, a la toma de decisión correcta y mi ahorro ayudó a salvar a un pequeño restaurante de comida corrida que estaba por cerrar. Ahí entendí que el dinero es un aliado estratégico a la hora de hacer negocios. Hace un año, me encontraba en una conferencia de coaching empresarial, y fue ahí que conocí el nombre de esa armonía, y se conoce como el flujo de la energía económica.  Y entendí que el dinero trabaja bien con personas que están bien. Si trabajas tu interior de manera positiva en consecuencia el exterior llega en abundancia.
  • Aprende de los errores propios y ajenos: El aprender de tus lecciones nunca lo etiquetes como una pérdida, como un golpe bajo o inclusive en mala suerte. Para el emprendedor no existe la suerte. Solo existen los resultados positivos y negativos. Toda lección aprendida siempre tómala como una inversión. El aprender de tus errores te servirá a futuro para identificar momentums, pero el aprender de terceros evitará que cometas sus errores.
  • Tu negocio es tu empleado: Muchas personas piensan que emprender es pegarle al éxito inmediatamente. Piensan que con la idea es más que suficiente. Pero la verdad es que no es así. Si no trabajas, no tienes resultados. Emprender significa trabajar más de lo normal. Un empleado tiene un horario y órdenes que cumplir, pero un emprendedor no. Un emprendedor crea un horario y crea actividades a seguir. Cuando emprendes tu idea, proyecto o negocio requiere capital humano y capital financiero, que eso al principio te corresponderá.  Sin embargo, la clave del éxito se basa en la disciplina. Tu idea, proyecto o negocio es tu empleado, debe de tener un horario de entrada y de salida. Pero para ello tú debes ser su checador, tú llegas antes de que abras tu negocio, tú te vas después de que cierres tu negocio. Eso te ayudara a tener disciplina.

Conocer el mundo del emprendedor requiere tiempo y puedo decir que he comprendido que todas las lecciones suman.

El ser emprendedor me hace feliz. Y día a día hace que yo siga aprendiendo.

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