Ensueños Rumanos
En el “rayar” de nuevo día, ya empezaba a bullir subjetivamente un nuevo y consagrado Cuerpo de Percepción, que paulatinamente iría acceder a un nuevo Cuerpo de Saber, desarrollando oblicuamente otros logos de tan vibrantes y vivas percepciones, que formarían más tarde un precioso collar de clarividentes Cuerpos de Conocimiento.
