Han sido pisados
Por la muerte.
Se dispersan
A lo largo de la calle
Arrastrados por el viento.
Se escurren. Esperan nada.
Lloran y derraman pus amarilla.
Raspa el asfalto
Sus tallos vencidos.
Nada sueñan. Nada miran.
Silencio cubre su cementerio
Abierto. Cerrado cielo.
Gotas de sangre emergen
Por el abismo agitado.
Se desangran.
Caen por la sucia coladera.
Han muerto. Suicidio.
Esperaban al sol
Que los guiará a través
De la noche.
*Incluido en Coffee Shop Amsterdam, Editorial Letras Vivas, México. Colección Los otros poetas de la banda eriza, 2011.
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