Luz que sobre las sombras pasas
Deshilachando mantos de oscuridad
Filtrándote por puertas entreabiertas
Para sembrar con alegría tu claridad
Dadme deprisa el soporte necesario
Para forjar un pensamiento reflexivo
Y poned a la naturaleza por testigo
Como constancia en todo el calendario.
Si obligado debo dejar a un costado
Mi compromiso contigo y mi conciencia
Enfrentaría penas, pagaría penitencias
Hasta llegar a gritar como un desaforado
Pero busco siempre estar allí, a tu lado
Cuando te impones penetrando tinieblas
-Vieja lucha entre los pares antagónicos-
Que por centurias se lleva en el planeta.
Dadme un pensamiento protagónico
O uno que se manifieste firme y claro
Que envuelva ondeando en llamaradas
La antorcha que llevo en mi mano
Sostenida con entereza solidaria
Para alumbrar mis veredas apagadas
Cuando transito las rutas señaladas
Por guijarros, migas y briznas literarias.
¡Oh, luz que me brindas tu resplandor!
De matices diáfanos y fondo oscurecido
Ilumina todo aquello donde el valor
Fortalezca con entusiasmo los sentidos
Guiadme hasta las fronteras más lejanas
Remontando promontorios y colinas
Sendas que muestran huellas olvidadas
Perturbadoras de evidencias ya perdidas.
Traza pues, tus líneas rectas extendidas
En el vacío, donde se vean en lontananza
Haz, onda, quantum de energía repetitiva
Que supera holgadamente las distancias.
Luz, me desplazo contigo en esta hora
La hora donde se alimenta la esperanza
Hora menguada ante las circunstancias
Que nos arropan las ideas renovadoras.
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