Recuérdos , sueños , nostalgias
las hojas del Otoño muertas
el viento que no cesa
el amor que se renueva
y con el paso de los años
con el cansancio cotidiano
al son de los pasos apresurados
el corazón que se va apagando
Te vi como caracola marina, alga y gaviota
Y me hice faro vigilante y muro rompeolas
Para velar tu sueño de sirena en playa solitaria
Y beberme toda el agua que manan tus cocales.
Un hermoso Arlequín iluminado y enamorado de la Vida… ha sido ofendido: Gran error el de ofender a un arlequín… Cuando se suponía que debía llevar alegría al salón. Su ropaje y semblante cambió… simplemente su colorido se desvaneció...
Esta noche olvidé el nombre de las estrellas
entre un rayo de luna y una sonata de Mozart
hay golpes en el alma dejados por Cupido
versos que fluyen con angustia de corazón.
Selecciona las obras de arte, elige las pinturas que cuenten una historia especial del estilo Barroco, de fuerza, drama y emotividad, que denoten colorido variado y fuerte, con contraste expresivo entre luces y sombras.
Hemos de partir de la premisa, indiscutible, del amparo a los derechos fundamentales de las personas, de la protección de la intimidad y la vulnerabilidad de la infancia. Todos estamos, o debemos de estar de acuerdo, con la protección y la defensa a la sensatez y al cumplimiento del respeto, inherente, con las reglas de convivencia que dicta la Constitución.
Cierto es que a Kirby Marvel no le trató muy bien en cuanto a acreditación de obra, devolución de originales, y la gran trifulca del Capitán América , en la que su cocreador Joe Simon tuvo parte de culpa, un grave error por parte de Marvel, que el ayudó a construir.
Pero bajar a tierra, ¡ni locas!
Que están de lo más felices
Las dos mellizas, lamiéndose
Las patas y las narices.
Esta Guarania se baila
con sombrero y sin sombrero.
Sirve para conocer
quién conoce tanto enredo.
Ciudad y mujer en una metáfora que recorre todo el libro. Un paisaje que toca —de soslayo— la figura del padre, la piel de quien hace poco se hizo a un viaje y no ha terminado de marcharse. Entonces, la ciudad también es esa memoria, ese dolor leve pero hondo, pegado a la imagen de Hipatia, la que aún respira en el cuadro de Rafael Sanzio, la de la Alejandría culta que le permitió ser la primera mujer matemática de la historia.
Aunque parezca contradictorio, son parte del mismo proceso. El consejo popular (que a veces ni es consejo, ni es popular...) dice que “el saber no ocupa lugar” y aunque la palabra “lugar” referida a la mente genere ciertas incomodidades, hablando figurativamente sí ocupa lugar.
Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y de nuestra política de cookies. Pulse el enlace para mayor información.AceptarLeer más
Política de cookies
Privacy Overview
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may affect your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.