Enero

Caminando sin tiempo
con equipajes de sueños
con ilusiones cargados de anhelos
vino un día de enero.

Tratando de evitar las tormentas
tocando timbres , vendiendo sus preciadas mercancías
esperando , con el cansancio a cuestas.

Y así , entre la gente que pasaba sin observar su figura
un día , una explosión detonó su camino
y se esfumaron en la calle todos sus ideales con su vida.

Su vuelo duró muy poco
sus sueños quedaron truncos , quería vivir y en un instante, alguien interrumpió su sonrisa.

Sigue leyendo a Claudia Nemirovsky

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