Ser un niño

Por favor, díganme si consideran que es normal que un niño de cinco años realice acciones como saltar en un charco, vaciar un vaso de agua en el suelo de un baño, meterse debajo de una mesa, hacer pis en un árbol del patio y gruñir como un dinosaurio. Por cierto, excluyan de la ecuación agresividad, golpes y puñetazos, así como los insultos proferidos con palabras gruesas.

Si han contestado que no, enhorabuena: sus hijos serán felices por siempre, jamás dentro del sistema educativo español, el de las muchas horas sentado escuchando interminables peroratas; el de estar quietos o en formación según lo mande un profesor; el que no tiene recursos para atender a los que aún desean seguir siendo niños un poquito más.

Ser un niño
Ser un niño

Si han respondido que sí, voy a desengañarlos: un niño así es un niño con problemas de conducta, con trastorno por déficit de atención y con hiperactividad. Eso lo afirman y confirman unos test rellenados por sus profesores.

Como es un caso extrañísimo, al parecer, porque esas cosas no las ha hecho jamás un niño de, repito, cinco años, en resultas se levanta en armas la guardia pretoriana para vigilar, evaluar, poner medidas, permitir el paso de extraños a la clase para observar, mandarlo al pediatra, al neuropsiquiatra y al urólogo, si hace falta. Eso sí, con firmas, permisos, aquiescencias y bajada de humos a los padres, que a los padres también hay que educarlos.

Si ustedes preguntan en su entorno, hallarán muchos casos de niños que antes crecían normalmente y que veían reconducida su conducta por el propio grupo; hoy, no. Hoy tenemos mil y un casos de niños con todo tipo de síndromes y trastornos, una legión de psicólogos deseando hacer caja por escribir un informe y un batallón de farmacéuticos suspirando por vender pastillas que relajen al chaval; también hay que mencionar el éxtasis que supone para padres y profesores poder colgar, al fin, una etiqueta que los exime de sus responsabilidades y de poner en marcha sus propias habilidades educativas.

«Por cierto, excluyan de la ecuación agresividad, golpes y puñetazos, así como los insultos proferidos con palabras gruesas.»

Al final va a ser cierto que un colegio es solo la antesala que prepara a los niños para ser o un buen soldado o un trabajador disciplinado. Todos quietos y marchando, un, dos, tres, y que nadie piense ni se diferencie, so pena de ser catalogado como elemento extraño y resultar expulsado del grupo.

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Comentarios

Una respuesta a «Ser un niño»

  1. Avatar de Andres
    Andres

    lo primero de todo te ha faltado hablar la educacion paternal/maternal la de casa vamos, tampoco pretendas que en el colegio te traigan el hij@ educadito del colegio si en casa, en la calle no se trabaja sobre los habitos de conducta. Normalmente es al reves, en el colegio se refleja las carencias de casa, te recuerdo que en el colegio pasara con 5 años unas 6 horas el resto con sus padres, algo pintaran en la historia no?
    Por la forma tan parcial de relatar parece que hablas en primera persona, y no veo una sola critica a los padres, los padres son perfectos? me refiero a los padres del protagonist@ de la historia
    Los padres lo hacen todo bien?
    los inicos que lo hacen mal son los del colegio??

    a este articulo es muy parcial, solo hablas de 6 horas de colegio, me falta la informacion del resto de horas.

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