Una digresión
Extraviado, me interno en las letras de Ciorán y tomaré un fragmento de su obra “El aciago demiurgo” (Alianza Editorial, trad. F. Sabater), aquí lo encuentro reflexionando sobre el emperador Juliano.
Me dedico a escribir ficción histórica y hacerlo para mí, es como emprender un viaje en el tiempo, pero eso si, en mi caso tengo una pretensión que me niego a claudicar, la época que visitaré deberá tener un conflicto cuyas consecuencias sobrepasen nuestros días. Una vez aceptado el destino, lo investigaré hasta en los más mínimos detalles, por ejemplo en mi nouvelle sobre Juliano, último emperador no cristiano de Roma, me exigí no sólo ilustrarme en la complejidad política, religiosa, social y económica del Imperio, si no, que además, me obligué a estudiar en profundidad el cristianismo antiguo y el neoplatonismo y a partir de ahí, iniciar lo más arduo: desde su mente, contar su vida. Atendiendo la dificultad, estos artículos están destinados en parte a “iluminar” sobre dicha tarea.
