Felicidad
Esa mañana a pesar del frío salí de casa sintiéndome contento de estar vivo. En lo que me desplazaba a mi lugar de trabajo experimentaba diferentes sensaciones tanto físicas como mentales: sentía el movimiento del vehículo al atravesar la ciudad, escuchaba y veía a los pájaros volar y trinar alegremente, la brisa mecía los árboles, y a pesar de que a mi alrededor el efecto imperante era el de la prisa y hostilidad emanados de todos aquellos quienes apresurados por no llegar tarde a sus destinos se debatían entre el ya pesado tráfico, yo me sentía tranquilo.... Seguir Leyendo...











