Mi gloria es vivir tan libre,

como pájaro en el cielo;

no hago nido en este suelo,

ande hay tanto que sufrir;

y naides me ha de seguir,

cuando yo remonto el vuelo.

(El Gaucho Martín Fierro)

El gaucho, vivía de una forma nómada, sin apegos ni prejuicios, cantaba a la rebeldía y amaba la libertad. No tenía más equipaje que el que podía llevar puesto, ni más amigo que su caballo.

—Profe, ¿por qué le dicen a usted el gaucho? Si siempre ha vivido en el pueblo —la calma del salón de clase se vio quebrada por una voz estridente y mal intencionada.

Carlos, sin más razón que la de desviar la atención de sus compañeros, siempre tenía la pregunta oportuna. El profesor dejó el libro del que estaba leyendo el poema, se acercó a su escritorio y cogió una prenda que colgaba del respaldar de la silla, y respondió

—¡Porque uso poncho, al igual que los gauchos! —lo abrió, dejando ver los vivos colores, resaltando su forma rectangular y la delicada terminación con largos flecos en la punta—. Esta prenda era indispensable: cuando hacía calor la colocaban sobre la silla de montar y durante el invierno la usaban de abrigo, enrollado en el brazo, le servía de defensa durante una pelea y en ocasiones lo usaban como látigo improvisado —Roberto, el profesor, iba escenificando todas las utilidades.

Estiró el poncho con las dos manos y a manera de látigo lanzó una de las puntas sobre el pupitre de Carlos. El golpe certero de los flecos sobre su mesa, causó una sonora carcajada del resto de los niños.

Carlos, se sobresaltó y enrojeció de tal forma que las pecas que poblaban sus mofletes desaparecieron, dejó el lápiz, con el que estaba haciendo dibujos sobre la mesa, y sonrió aceptando de buen grado la broma de su profesor.

Roberto cogió nuevamente el libro y continuó leyendo.

—Otro elemento que era parte del bagaje del gaucho era la guitarra, a la que llamaban vigüela. Les leo un poema donde se refiere a ella.

Aquí me pongo a cantar.

Al compás de la vigüela,

que el hombre que lo desvela

una pena extraordinaria,

como la ave solitaria

con el cantar se consuela.

(José Hernández, primera estrofa del Martín Fierro.)

El gaucho: hombre mestizo de sangre española e indígena que, en los siglos XVIII y XIX, habitaba las llanuras rioplatenses de Argentina

El poncho: prenda de abrigo que consiste en una manta cuadrada o rectangular, de lana o paño, con una abertura en el centro para pasar la cabeza, y que cubre desde los hombros hasta más abajo de la cintura.

El Gaucho Martín Fierro es un poema narrativo, escrito en verso por José Hernández en 1872, obra literaria del género gauchesco.

La literatura gauchesca: cuenta la forma de vivir del gaucho pera lo hace utilizando su propio lenguaje, tiene siempre a este como protagonista, la acción se da en espacios abiertos, nunca urbanos.  Sus principales escritores eran de alto nivel socioeconómico.

 

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