TEODORO DE MOPSUESTIA
En la vasta planicie escarpada de la Cilicia romana, camino a los arrabales de Antioquía donde el desierto de cal y el desierto de arena parecían disputar la soledad, el retórico pagano Libiano enseñaba la vieja ciencia de oponer argumentos a otros argumentos hasta alcanzar una verdad hecha de palabras y vacío, como el desierto.
