Indudablemente que la imagen y la vida internacional de un país no la hace solo el gobierno, de ello nos encargamos todos los que vivimos o somos mexicanos, quienes tienen logros deportivos, creadores de ciencia, gente dedicada al arte, el empresariado, los malosos, todos contribuimos a la presencia de nuestro país, sin embargo, también es cierto que la Secretaria de Relaciones Exteriores, es la encargada de dar la conducción oficial de las relaciones formales entre el resto de las naciones, organismos, industria o sociedad civil internacional, y a ella debemos gran parte de las estrategias que construyen o destruyen la fisonomía nacional.

 

El Servicio Exterior Mexicano es de las pocas carreras profesionales dentro de la administración pública del país, otros serían las fuerzas armadas, órganos electorales y defensoría de derechos humanos. Sin duda lo anterior ha hecho que nuestra Cancillería haya aguantado la inexperiencia de secretarios como todos los que ocuparon la principal oficina de Plaza Juárez 20, cuna de bisoños confesos como el último, durante el gobierno que terminó.

 

El ahora presidente electo, antes de iniciar formalmente su campaña, presentó un gabinete en el que figuraba Héctor Vasconcelos Cruz como encargado del ramo, tenía la ventaja de haber sido Embajador en Dinamarca, concurrente en Noruega e Islandia. Entre diciembre de 2017 y el día de la elección, algo pasó, algo cambió, alguien llegó, y sin haber tomado protesta como canciller, fue destituido y nombrado en su lugar, Marcelo Luis Ebrad Casaubon, quien esta semana que termina hizo el nombramiento de los cercanos que lo acompañaran.

 

Quienes en una primera evaluación y por la prueba del ha sido curricular, todo parece indicar, tendremos un derrotero similar a los últimos seis años, por principio el encargado del despacho, extrañamente nombrado desde la red social de una cantante juvenil, es egresado de relaciones internacionales del Colegio de México y tiene especialidad en administración pública de la École Nationale d´administration de Francia, desde muy joven ligó su carrera al mejor amigo de Carlos Salinas de Gortari, Víctor Manuel Camacho Solís, llegando a ser el secretario general del entonces Departamento del Distrito Federal, ahora Ciudad de México, subsecretario de la SRE durante el mes que su protector fue canciller, posteriormente pasó del partido revolucionario institucional, al verde ecologista, al de encuentro social, y posteriormente al de la revolución democrática, donde se acercó a actual Presidente electo, quien lo nombró secretario de seguridad pública, donde sin lugar a dudas, aún pesan en su conciencia, la muerte de dos policías federales, a los que abandonó a su suerte en Tláhuac, eso no impidió que fuera arropado y postulado como Jefe de Gobierno, dejando su lugar a la posible candidatura por la presidencia, para dar paso al segundo intento de López Obrador en 2012; un político pues.

 

Digamos que la principal subsecretaria estará a cargo del Embajador Julián Ventura Valero, quien es el actual plenipotenciario del gobierno mexicano ante el Reino Unido, ha ocupado el mismo encargo en China, ya fue  subsecretario para América del Norte, así como encargado de la Embajada de México en Washington, amplísima experiencia diplomática y sin duda alguna en él descansará la marcha del trabajo. Las subsecretarías de Asuntos Multilaterales y la de América Latina y el Caribe, no tuvieron tanta suerte, ya que se le premió su apoyo político, a Martha Delgado Peralta y a Maximiliano Reyes Zúñiga respectivamente, ella especialista en medio ambiente y derechos humanos y él, exdiputado local en la época en la que su jefe gobernó la capital del país.

 

Mención aparte requiere el nombramiento a la subsecretaria para América del Norte, que recayó en la persona de Jesús Seade Kuri ingeniero químico egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ligado a la academia en Hong Kong, Estados Unidos y en el Colegio de México, negociador comercial de nuestro país con vasta experiencia, ya que integró el equipo cuando se ingresó al Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT) en 1986, desde entonces ha tramitado para el país diversos convenios internacionales, fue el encargado de representar al presidente electo en la etapa final de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio que se renegoció con Canadá y EEUU, de hecho off the récord, se dice que fue quien destrabó los punto álgidos que estaban pendientes; muchos pensábamos que con ello se le cumpliría su sueño de ser Embajador en China, como el mismo lo había solicitado, sin embargo, en su nombramiento pesó más que durante estas negociaciones fue presentado y se fomento su acercamiento con Jared Corey Kushner, el yerno del presidente del país más poderoso del planeta, con quien le tocará trabajar.

 

Si fuera un roster de picheo, nuestros abridores difícilmente nos llevaran a la postemporada, hay tres que con toda seguridad necesitaran relevos largos, lo que termina siendo peligroso para cualquier equipo.

 

Sigue leyendo a José Ortíz Adame

 

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