Cuando en México se habla de un migrante, la imagen que generalmente viene a la mente es la de un hombre en edad de trabajar, -25 años y más-, que proviene de zonas rurales, que cruza la frontera “apoyado” por un “pollero”, y cuyo propósito es llegar a Estados Unidos para lograr una vida mejor para él y para su familia.
... Seguir Leyendo...